Un día seguro en la playa empieza con un poco de planeación. Revisa tu Aviso local de playas Antes de ir, te ayude a elegir el lugar más seguro para nadar. Las condiciones de la playa pueden cambiar rápidamente tras lluvias o tormentas, y los avisos indican si los niveles de bacterias son más altos de lo normal. Una revisión rápida puede ayudarte a elegir un lugar limpio y saludable para tu familia.
Las corrientes de resaca son otro peligro a tener en cuenta. Pueden formar incluso cuando el océano parece tranquilo. Estos canales de agua de rápido movimiento suelen aparecer cerca de pilares o muelles. Pueden alejar a los nadadores de la orilla antes de que se den cuenta de lo que está ocurriendo. Busca avisos y permanece en las zonas vigiladas por socorristas.
Los pasos básicos de seguridad también marcan una gran diferencia.
- Cerciórate de que todos tengan buenas habilidades de natación.
- Siempre nada con un amigo.
- Elige a un adulto responsable para que sea el Vigilante del agua y vigila a los niños en todo momento.
- Emplea chalecos salvavidas aprobados por la Guardia Costera de EE. UU. cuando sea necesario.
- Saber cómo reconocer y responder a un nadador en peligro y cómo realizar la RCP.
- No bebas ni nadas. El alcohol ralentiza tus reflejos y puede llevar a malas decisiones en el agua. Mantente fuera del agua si estuviste bebiendo.
Una buena higiene también ayuda a mantener limpias las playas. Dúchate antes y luego de nadar, lávate las manos con frecuencia y lleva a los niños al baño cada hora. Mantente fuera del agua si estás enfermo o tienes cortes abiertos.
Con unos pocos pasos sencillos, podrás disfrutar de la playa y mantenerte a salvo a ti y a tus seres queridos. Para más consejos de seguridad, por favor visita swimhealthyva.com.